,

2 años con Ona

Hoy es el cumpleaños de mi hija Ona, cumple 2 años. Garantizo que para ella han sido dos años maravillosos, y con unos aprendizajes grabados en su mente y también en su rostro. Es una niña muy feliz, curiosa, rígida, alegra, inteligente….. y más calificativos no objetivos que podría decir como madre. Me encanta verla por la mañana llamar a su profesora Paqui como si no hubiera un mañana, o pedirme ayuda cuando no sabe hacer algo, o querer comer a todas horas, o las rabietas por no querer salir o entrar de la ducha, o….

Pero que han significado estos dos años para mí. Muchas veces me preguntais como hago para compaginar “todo” lo que llevo en las rrss más las labores de casa, con los niños con la pareja, etc. Os aseguro que no recibo ayuda en casa de nadie, sino que entre mi marido y yo lo hacemos todo. De entrada os diria que lo que me ha aportado el nacimiento de Ona es más unión con él, entender las cosas con la mirada y sobretodo respetar con el corazón.

Y me direis, pero el nacimiento de un hijo que importa en la relación de pareja, pues os diria que 100% y no por lo que los hijos tiender a coger de tiempo sino por el tiempo que compartes, el poquito tiempo es ahora de más calidad. Os juro que no me lo esperava y que hace un año hubiera escrito otras palabras pero la estabilidad llegó, así como el caos, el magnifico caos familiar que no emocional que estamos viviendo.

Ona nos lo ha puesto muy facil desde el principio. Nació por cesárea un domingo, como su hermano, el mismo dia y de la misma manera, pero que diferente todo! Habia pedido no enterarme de nada pero no fue así. Estaba tranquila, estaba en muy buenas manos y no dudaba que todo saldria bien, pues era conciente que me dormiria y que cuando me despertara ya estaría Ona con nosotros.

No fue así, solo me pusieron la epidural, nada de sedación,  con lo cual, empecé a sentir como me cortában y ya tenía las primeras lágrimas que no pararon durante todo el parto. Noté todo menos dolor. Noté como me abrían, como movian mi barriga para encajarla bien hasta que finalmente noté como si me absorvieran por dentro hasta finalmente notar y sentir el silencio.

Hubo un momento que me asuste, porqué no podia moverme pero enseguida (para mi unos segundos eternos) me enseñaron a Ona. Era preciosa, perfecta, me miraba como lloraba y aquella mirada nunca se me borrará, me hizo muy feliz, fue algo maravilloso. Pero solo pensaba en Nil, y que en pocos segundos mi vida había vuelto a cambiar. 

Y a pocos minutos de haberla visto ya la hechaba de menos. Recordaba como había sido con Nil, lo poco que habia vivido estos momentos por miedo a sufrir y por haber pedido anestesia. No me arrepentía, solo que sentía valorar mucho aquellos momentos. Me venía a cada instante la cara de Nil la noche antes cuando lo vinieron a buscar mis padres puesto que hicimos noche en el hospital.

El subidón de hormonas me hacía sentir alegría por todo lo que habia conseguido y también por sentirme mala madre con Nil. Recuerdo que estos pensamientos me acompañaron unos cuandos dias, e incluso intermitentemente meses. Pero me invadía el pensamiento de que todo había salido bien.

Hoy he de felicitarte Ona, y sobre todo darte las gracias por haber llegado a nuestras vidas en el momento que más te necesitavámos y llegar con un mensaje del cielo del hermano que nunca verás pero siempre tendrás. Viniste a enseñarnos a vivir el momento, a hacernos sentir vitales y especiales. Tu llegada a nuestras vidas fue increible, mágica y aunque no todo ha sido perfecto, hemos aprendido los unos de los otros.

A pesar de todo lo feliz que me hiciste, la culpabilidad por hacerle pasar ratos de celos, o de poca atención a Nil siempre están presentes. Noto lo mucho que me quereis y lo único que pido es que la vida no nos separe nunca, y que tanto Nil como tu esteis siempre unidos. Os quiero, y estoy muy orgullosa tanto de vosotros como de papá por todo lo que os enseña y como os lo enseña. Cada vez me siento más segura que es el mejor papá que pude escoger para vosotros.

Feliz dia Ona, feliz vida mi amor!

 

Mamá