Como actuar ante el sentimiento de FRACASO

El fracaso se define como un resultado adverso en cualquier ámbito, los fracasos siempre estarán presentes en nuestra vida y no porque te caigas mucho en esta vida, significa que seas un fracasado, al contrario significa que lo seguirás intentado y buscarás las mil y un maneras para conseguir el éxito. Todos nos caemos, todos nos equivocamos, todos fracasamos, pero la diferencia y una importante está en que haces después de que fracasas, te equivocas o te caes. En el fracaso está la clave del éxito.

Cuando uno se siente fracasado, no hay mucho que hacer, pero cuando fracasas las posibilidades son infinitas porque todo ese coraje, enojo o molestia se convierte en un motor tan potente, capaz de impulsarte al cielo.

Permitirte sentir el fracaso como algo que te está ocurriendo no tiene porque ser negativo, puesto que después del fracaso puede venir una serie de oportunidades que ni te esperas. Este sentimiento de fracaso es temporal, asi como el sentimiento de tristeza y lo importante es saber actuar ante él para evitar enquistarlo y que se apodere en nuestro pensamiento.

Estas son las 8 acciones que debes hacer ante este sentimiento

1.- ACEPTA: Por incómoda que sea la realidad, lo primero es aceptarla.

2.- ASUME: Vive y permite sentir lo que sientes tomándote el tiempo que te haga falta.

3.- REVISA: Reflexiona sobre lo que ha pasado y lo que has vivido de esta situación.

4.- APRENDE: Recoge y recopila todo lo que has aprendido de esta situación. Que lecciones te ha dado este fracaso?

5.- PERDONA: Sobretodo a ti, y si el sentimiento de fracaso es con los demás, intenta perdonarles.

6.- AGRADECE: Conserva lo que has aprendido y vivido, y agradécete como has reaccionado.

7.- DESCUBRE: Que vas hacer a partir de ahora? Como podrás o vas a actuar?

8.- DISFRUTA: Tu vida es ahora. Una vez tengas esto aprendido, vive el momento, no esperes más a vivir y valorar el presente.

4 alternativas para educar sin peleas

Los gritos, las peleas, los golpes… son acciones que los adultos utilizan para imponer a los hijos y que no son eficaces a largo plazo, sobretodo en la parte emocional. Estas actitudes solo sirven para amenazar, imponer y hacer coger miedo a los niños que de adultos lo único que aplicaran en sus relaciones será la violencia, puesto que lo que están aprendiendo es a hacer caso solo cuando hay una amenaza o temor.

Aprender a poner en práctica algunas alternativas, te ayudará a mejorar la relación con tu hijo, y sobretodo a prevenir posibles conflictos cuando sea adolescente.

Estas son las alternativas que puedes aplicar cuando notes una situación de conflicto y sobretodo de descontrol en casa:

  1. Aprendre a retirarte unos minutos: Cuando notes que la situación está descontrolada, que estás perdiendo los nervios y vas a empezar a chillar, o dar golpes, lo mejor que puedes hacer es retirarte de la zona donde está el conflicto. Cógete unos minutos para  relajarte y estructurar tu argumento cuando vuelvas a la calma.
  2. Reflexiona: Analiza porqué estás actuando así, si realmente has tenido un dia duro, estás en estado de agotamiento o bien si has perdido la paciencia. Estas son situaciones comprensibles por un adulto pero para tu hijo esto no existe o no entiende, solo valora lo que está viendo, con lo cual, lo mejor es analizar y valorar la acción del niño y no al niño como persona. Pregúntate si estás castigando al niño por su actitud  o bien te estás desahogando de tu malestar.
  3. Establece normas: Si quieres evitar situaciones conflictivas, es mejor tener unas normas pactadas y unos hábitos muy marcados. De esta manera los pequeños adquieren más seguridad y tienes más fuerza moral para dar alternativas a tus acciones. Recuerda que las normas deben de ser: – Claras y precisas, – Adecuadas a cada edad, – Deben de estar escritas y expuestas visualmente para todos los miembros, – Pactadas y pautadas – Deben ir acompañadas de consecuencias….
  4. Valora y escucha: El discurso de tu hijo es igual de válido que el tuyo. Todo se hace y dice con un porqué, Aprende a escuchar, valorar y atender a su demanda, esto puede darte mucha información importante a lo hora de educar, pues el niño te estará dando información de sus sentimientos y de sus necesidades.

 

 

 

Cuando nos aferramos a lo que pudo haber sido

Muchas veces hemos estado aferrados al pensamiento de lo que pudo haber sido en tal o cual circunstancia. A este pensamiento lo llamamos pensamiento contrafactorio.

Este razonamiento ha sido criticado durante muchos años, pero ahora, la ciencia nos «alivia» con resultados anhelados a positivos cuando pensamos en lo que pudo haber sido, pero cuidado, solo lo avala cuando este pensamiento esdeviene estos 4 factores:

1.- Cuando el pensamiento ayuda a aprender de los errores y a prepara mejor nuestra vida.

En este caso, cuando el pensamiento nos ayuda a aprender de lo que ha pasado, cuando podemos tener un buen aprendizaje y nos aporta bienestar sin tener que machacarnos, puesto que es imposible volver a atrás. Debemos aprender a pensar en lo que pudo haber sido actuando de diferente manera.

 

2.- Cuando el pensamiento te consuela y te calma.

Pensamos que hay una posibilidad de calmarnos cuando pensamos en aquello y también en lo que pudo haber pasado si hubiese sido peor.

 

3.- Cuando el pensamiento le da sentido a nuestro futuro

Si pensamos en lo que pudo haber pasado y nos calma lo bien que estamos ahora o lo que nos depara en un futuro lo que no ha sido, pero siempre de forma positiva, veremos y contemplaremos que no es tan malo como esperávamos.

 

4.- Cuando el pensamiento te beneficia y satisface

Si piensas en lo que pudo haber pasado como algo positivo, adelante, pero si por lo contrario te imaginas y te creas expectativas no te podrá aportar nada bueno, con lo cual es mejor eliminarlo y no imaginarte nada.

 

Si en general, piensas en algo o alguien, o bien en situaciones que puedieron haber pasado como algo melancólico, de arrepentimiento, de duda, de malestar… es mejor eliminarlo,  puesto que la imaginación de lo negativo tienes que frenarla.