Mejora el clima emocional en casa

Mejorar el clima emocional en casa, es esencial para conseguir un bienestar entre todos los miembros. A veces no es fácil conseguir éste propósito. A continuación de ofrezco algunas pautas y consejos para que consigas estar bien en família independientemente de la estructura familiar que tengas o que quieras conseguir.

La educación emocional, se ha convertido en una base de aprendizaje muy importante, puesto que los estudios demuestran que las emociones son el pilar trascendental para conseguir nuestros objetivos tanto emocionales como materiales. Por eso decimos que las emociones no son palpables pero si se pueden expresar de diferentes formas.

Factores que influyen en el clima emocional en tu hogar

Los expertos en psicología ambiental afirman que cada entorno consta de tres elementos fundamentales y esenciales presentes en todos los hogares:

  • Factores materiales. Son los elementos físicos que le dan a una casa cierta atmósfera. La disposición armónica del espacio tiene una cierta influencia en las emociones de las personas.
  • Factores personales. Están determinados por la interrelación de los habitantes que conviven en el espacio, por sus hábitos y su forma de establecer vínculos.
  • Factores mentales. Son, sin duda, los procesos más relevantes en la dinámica familiar. En ellos se encuentran los paradigmas, las creencias, los valores y las condiciones o normas establecidas por cada miembro de la familia.

Inf. (Virginia Sanz)

Los siguientes 5 consejos te servirán para mejorar el clima emocional en tu hogar, pero tú eres el principal responsable de mantener un ritmo coherente, armonioso y, sobre todo, positivo:

1. Atención en las demostraciones de afecto:

Todos necesitamos escuchar a alguien que nos hable con afecto y comprensión. En ese sentido, la comunicación entre los habitantes de la casa debe ser con tacto y respeto.

Debido al estrés y la rutina de la vida cotidiana, a menudo nos dirigimos a nuestros seres queridos en un tono que no es el adecuado. Esto termina mermando la confianza que se ha forjado y, en consecuencia, afecta negativamente el clima emocional.

2. Prioriza el  bienestar conjunto

Para mejorar el clima emocional en tu hogar es importante que los miembros de la familia compartan momentos de diversión y que se apoyen mutuamente en aquellos otros de mayor dificultad.

 El simple hecho de mostrar un interés sincero por los demás es la manera ideal de mejorar las relaciones humanas. Interesarse en la vida del otro es una habilidad social reconfortante que impide que el clima emocional te perjudique.

“Los sentimientos de valor solo pueden florecer en un ambiente donde las diferencias individuales son apreciados, los errores son tolerados, la comunicación es abierta y las reglas son flexibles; el tipo de atmósfera que se encuentra en una familia que nutre”

—Virginia Satir.

3. Confianza y respeto mútuo

Un hogar es un espacio en el cual podemos ser nosotros mismos y actuar con naturalidad. Sin embargo, también existe el peligro de que, en ocasiones, se puedan exceder los límites.

 

4. Cuidar las emociones

Cuidar las emociones y el bienestar común es vital para preservar el clima emocional en tu hogar. Es aún más importante cuando hay niños en casa. Ellos son los que sufren más intensamente los conflictos a los que estamos acostumbrados.

5. Trabajar la empatía

Ésta favorece el clima emocional en tu hogar y conlleva indudables beneficios para el desarrollo de las relaciones entre los miembros de la familia.

Es una capacidad que permite reconocer, comprender y conectar con las emociones ajenas, teniendo en cuenta el punto de vista de las otras personas y la emoción desde la cual vivimos los sucesos.

 

Como enseñar a tolerar la frustación a tu hijo

La frustación es un sentimiento que se origina en las personas cuando no pueden conseguir lo que quieren.

No hay distinción entre el tratamiento de la frustación entre niños, adolescente y/o adultos. El sentimiento es el mismo, lo que cambia es el  motivo por el cual uno se frusta.

Pero realmente ¿es un problema que mi hijo no tolere la frustación? Evidentemente SÍ. El hecho de no hacerlo conlleva a tener comportamientos muy negativos y tóxicos que perjudican la convivencia y dificultan su educación emocional. Esto puede llevar a que su comportamiento en su adultez sea déspota, desagradable, intolerante, agresivo  y sin afecto de nadie que le rodea debido a todas esas actitudes.

Es por ello, que el tema de la frustación debe tratarse en la niñez para evitar dichos problemas, pero hay muchos padres que no saben identificar cuando su hijo tiene dificultades para tolerar la frustación.

¿Como detectar que mi hijo no tolera la frustación?

Si hace estas actitudes y su reacciones son:

– Gritar, agredir, romper cosas,  mostrarse insoportable, exigir, pedir descontroladamente a todas horas.

Cuando…

  • Quiere algo y no lo consigue.
  • Alguien le dice algo que no es de su agrado.
  • No se le hace caso cuando se toman decisiones.
  • No aceptar las normas o los límites.

Los padres debemos ayudar a hacer entender a los hijos que no siempre se consigue todo lo que se desea y  cuando eso ocurre hemos de saber afrontarlo de forma razonable.

Actuaciones para enseñar a mi hijo a tolerar la frustación

  1. Da ejemplo
  2. Convierte la frustación en aprendizaje
  3. Pon límites claros y adecuados a cada edad.
  4. Enséñale a pedir ayuda
  5. Usa siempre el refuerzo positivo.
  6. No hables mal de él en público ni con personas que no sean cercanas a él.
  7. Buscar juntos alternativas
  8. No ceder ante sus deseos.
  9. Ignora el comportamiento de la rabieta, no a tu hijo
  10. Valora su esfuerzo. Enséñale la cultura del esfuerzo.
  11. Márcale objetivos reales
  12. Incúlcale valores nobles

 

Un nudo emocional; no se que me pasa

¿Has tenido la sensación de tener un nudo en la garganta, en el estómago, en general un malestar en el cuerpo?, y no sabes porqué o no le puedes poner palabras  a esa sensación tan incómoda!!

La mayoría de personas sabemos distinguir entre las maripositas del enamoramiento, y la incomodidad de tener un nudo que no nos deja vivir. Lo localizamos en diferentes partes del cuerpo.

¿Que significa tener un nudo en el cuerpo?

 

Si sentimos el nudo en la garganta, significa que algo nos estamos callando, o bien que no hay coherencia entre lo que pensamos y hablamos, pues simbólicamente lo que decimos se filtra por la garganta y nos general malestar.

Cuando este malestar es el estómago, en concreto en la boca del estómago significa que es algo que hemos hecho obligados y nos ha producido incomodidad, o simplemente hemos tenido que «tragar» forzadamente y nos genera dolor de estómago, nervios, llorera, etc.

El resultado y el análisi de estos malestares, resaltan sin duda la gestión emocional de la incoherencia entre lo que sentimos, pensamos, vivimos, decimos y hacemos. Este desequilibrio entre un pensamiento y la realidad, nos genera mucho peso en la mochila de las emociones y eso aún afecta más a la gestión de las mismas y al poder de nuestra autoestima.

Intentemos:

  • ser coherentes,
  • aprender a decir no,
  • ser sinceros con nosotros mismos,
  • tener objectivos,
  • actuar con pensamientos sólidos,
  • aclarar nuestros sentimientos,
  • trabajar la autoestima y el autocontrol

De esta manera, todo será más fácil, fluirá mejor nuestra vida y viviremos con más serenidad y mejor gestión de nuestros sentimientos y emociones.

Un beso fuerte

Tati Cortes Marco

 

Aprender a decir NO

Todos nosotros hemos tenido que mediar ante algún conflicto, ya sea en el trabajo, en la familia, en pareja, etc. y por supuesto muchas de estas veces hemos cedido ante cosas que no nos han gustado, simplemente por el hecho de no saber decir NO.

En algunos artículos anteriores, os he comentado y descrito la importancia de saber decir no, y también de algunas técnicas para poder hacerlo sin sentirte mal. Puedes leerlos si pinchas este enlace: https://www.taticortes.es/aprende-a-decir-no/

Estos tips anteriores pueden ayudarte ante situaciones en las cuales has de decir no, pero por varios motivos no te atreves. En este post te cuento algunos de ellos:

Porque me cuesta decir NO

– Miedo a qué diran
– Temor a represalias
– Baja autoestima
– Dificultad de saber como decirlo
– Crearnos ansiedad

 

  • Miedo al qué dirán: Es la base y la clave de muchas de nuestras decisiones. Nos movemos mil veces por el qué diran, y eso implica que nos manipulan sin querer. Evita pensar en el qué diran. Puedes hacerlo mediante dos nuevas premisas: 1 – Estar seguro de ti mismo y  2 – No guardarte las cosas dentro, puestas pueden perjudicar a tus emociones y en consecuencia a tu bienestar emocional.
  • Temor a represalias: Sabemos que hay gente recorosa, y esto nos hace pensar que cuando decimos no a alguien, posteriormente va a actuar con rencor. Debemos protegernos de represalias y de posibles malos entendidos, para poder sobrellevar el miedo a futuros actos.
  • BAja autoestima: La autoestima es un pilar importante en nuestra vida, que condiciona las decisiones que tomamos y la seguridad  y fortaleca con la que lo hacemos. Si nuestra autoestima es baja, lo más probable es que ello perjudique e influya en el que diran de manera que lo primero es aumentar la autoestima para actuar con seguridad y tener mejor autocontrol.
  • Dificultad de saber como decirlo: Hemos de decir la verdad. La verdad a medias es mentira siempre, no vale. Podemos decir la verdad diciendo no, pero buscando una compensación para el destinatario. Esta es una buena formula para no sentirnos culpables y actuar con serenidad.
  • Crea ansiedad: Cuando todo lo anterior ocurre, nos crea ansiedad, estrés, mal humos, etc…. no tienes porqué. Evita con todos estos tips que te cree ansiedad el hecho de defender tu idea y decir no a algo o a alguien.

 

Saber decir no, tiene muchos beneficios: jamás te manipulan, actuas con tu criterio y evitas implicarte en temas que no estás muy cómodo.

 

El momento de decir NO

  1. Expresa tu opinión y lo que sientes.
  2. Analiza la situación.
  3. Intenta compensar tu negativa.
  4. No tengas dudas.
  5. Evita sentirte culpable.

 

4 tips (muy fáciles) para aprender a escuchar

Aprender a escuchar a las personas, te ayuda a entenderlas, a saber lo que opinan y sobretodo a gestionar la relación que podais tener.

Muchas veces los conflictos vienen por no haber escuchado a la otra persona y esto sucede porque cuando hablamos con alguien ya nos hacemos nuestra idea de lo nos quieres decir sin dar la oportunidad a que la otra parte nos explique o nos pueda debatir. Todo ello conlleva a una mala comunicación y posteriormente a una discusión o bien a malos entendidos evitables solo con escuchar más.

Las personas debemos aprender a comunicarnos de forma serena y educada pero otro factor del que muchas personas carecen es el de saber escuchar. Para ello os describo 4 pautas que podeis seguir para practicar el hábito de escucha y asi poder evitar malosentendidos innecesarios.

1.- No interrumpas ni impongas tu opinión cuando alguien habla: De esta manera seguirás su discurso y captarás lo más importante, puediendo así debatir cuando termine de exponer su visión de cualquier tema de conversación.

2.- No te anticipes: Cuando te estan dando una opinión, deja terminar el discurso, no impongas ni anticipes lo que piensas o intentes debatir mientras dura su verso. De esta manera evitarás actuar de forma impulsa y dejar terminar para tener una visión más objetiva y opinable de su versión.

3.- Asiente con la cabeza cuando te hablen: Este simple gesto proporciona complicidad, confianza y seguridad a la persona que está hablando y así tu escucha es más amena y productiva. Intenta relajarte durante su discurso porqué utilizarás un lenguaje corporal adecuado que aportará más dinamismo  a la conversación. De esta misma manera, es importante que mires a los ojos de quien habla, ponte en su lugar y piensa si tu estás contando un argumento importante para tí, pero no te miran a los ojos, te da la sensación que no te escuchan y esto genera inseguridad y muchas veces anulación de lo que quieres decir verdad?

4.- Centrate en el problema o el discurso que te presentan, no en el comportamiento: Tendemos a valorar el comportamiento del otro y no escuchamos lo que nos dice porque ya estamos molestos, o simplemente porque no queremos/sabemos escuchar su argumento debido a que su comportamiento ha tapado el contenido. Tendriamos que hacer un esfuerzo y un trabajo importante y centrarnos solamente en el problema y la solución, aunque sea después de un tiempo necesario y prudencial. De esta manera veríamos que todo se puede solucionar y pactar.