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4 tips (muy fáciles) para aprender a escuchar

Aprender a escuchar a las personas, te ayuda a entenderlas, a saber lo que opinan y sobretodo a gestionar la relación que podais tener.

Muchas veces los conflictos vienen por no haber escuchado a la otra persona y esto sucede porque cuando hablamos con alguien ya nos hacemos nuestra idea de lo nos quieres decir sin dar la oportunidad a que la otra parte nos explique o nos pueda debatir. Todo ello conlleva a una mala comunicación y posteriormente a una discusión o bien a malos entendidos evitables solo con escuchar más.

Las personas debemos aprender a comunicarnos de forma serena y educada pero otro factor del que muchas personas carecen es el de saber escuchar. Para ello os describo 4 pautas que podeis seguir para practicar el hábito de escucha y asi poder evitar malosentendidos innecesarios.

1.- No interrumpas ni impongas tu opinión cuando alguien habla: De esta manera seguirás su discurso y captarás lo más importante, puediendo así debatir cuando termine de exponer su visión de cualquier tema de conversación.

2.- No te anticipes: Cuando te estan dando una opinión, deja terminar el discurso, no impongas ni anticipes lo que piensas o intentes debatir mientras dura su verso. De esta manera evitarás actuar de forma impulsa y dejar terminar para tener una visión más objetiva y opinable de su versión.

3.- Asiente con la cabeza cuando te hablen: Este simple gesto proporciona complicidad, confianza y seguridad a la persona que está hablando y así tu escucha es más amena y productiva. Intenta relajarte durante su discurso porqué utilizarás un lenguaje corporal adecuado que aportará más dinamismo  a la conversación. De esta misma manera, es importante que mires a los ojos de quien habla, ponte en su lugar y piensa si tu estás contando un argumento importante para tí, pero no te miran a los ojos, te da la sensación que no te escuchan y esto genera inseguridad y muchas veces anulación de lo que quieres decir verdad?

4.- Centrate en el problema o el discurso que te presentan, no en el comportamiento: Tendemos a valorar el comportamiento del otro y no escuchamos lo que nos dice porque ya estamos molestos, o simplemente porque no queremos/sabemos escuchar su argumento debido a que su comportamiento ha tapado el contenido. Tendriamos que hacer un esfuerzo y un trabajo importante y centrarnos solamente en el problema y la solución, aunque sea después de un tiempo necesario y prudencial. De esta manera veríamos que todo se puede solucionar y pactar.