Altas capacidades & altas dificultades

En el ultimo año, he recibido algunas consultas de familias que me comentan que sus hijos tienen problemas porque se aburren en clase debido a que los contenidos ya los tienen mas que superados. Cuando les pregunto la edad aun quedo mas asombrada puesto que muchos de ellos no llegan ni a los 8 años.

Otros padres ya diagnostican directamente afirmando que su hijo tiene “Altas capacidades”. Pero, ¿en realidad saben lo que significa que su hijo tenga o sea diagnosticado de “Altas capacidades”? Mi respuesta es siempre PRUDENCIA, no es una ventaja. Y os cuento porqué.

El concepto de “Altas capacidades, niños talentosos, superdotados, niños precoces, etc” está todavía en interrogante en muchos de los centros educativos de la etapa de Primaria, puesto que según el Departamento no se puede diagnosticar hasta los 8 años.

Para contextualizar un niño con “Altas capacidades” debemos ser conscientes que muchos de los factores no relacionados con los contenidos curriculares se verán afectados. Por ejemplo la parte emocional, la social, las relaciones, etc. Es un factor que en muchas ocasiones no se tiene en cuenta y es muy importante para la evolución de cada uno de estos niños.

Que nos hace pensar que pueda ser “Altas capacidades”?

  • Se aburre con facilidad de las actividades propias de su edad.
  • Gran capacidad verbal.
  • Enorme curiosidad.
  • Exagerada capacidad de concentración
  • Perfeccionador
  • Preocupación por temas morales (Muy sensibles)
  • Inconformes

En muchas ocasiones, los indicadores de detección para identificar a un niño con altas capacidades, se complementan con la curiosidad o otros factores que forman parte del carácter de alguna minoría de niños pero que no significan que sean niños superdotados. Cada niño tiene unas necesidades y unas prioridades a la vez que unos intereses personales referentes a algún tema, y este hecho no se debe confundir ni señalar como indicador de “Alta capacidad”.

Dificultades

Algunas de las dificultades que nos encontramos delante la demanda de los padres es en primer lugar las pruebas diagnosticas. El resultado de dichas pruebas varia según la edad evolutiva de cada niño y los indicadores del CI  (Coeficiente Intelectual) no son estándares para cada edad, sino que la valoración es muy concreta y ajustada, con lo cual, hasta los 10 años no se puede confirmar con exactitud que un niño tiene un diagnostico de altas capacidades.

Según algunos estudios; Debemos saber diferenciar al “superdotado” de niños denominados “con maduración precoz” (consiguen ciertos hitos evolutivos antes de tiempo pero luego siguen un curso normal); “el niño con talento” (consigue destacar en un determinado aspecto cognitivo, en un área de conocimiento específica, pero no lo hace en otras); “el niño brillante” (caracterizado por una buena inteligencia y rendimiento académico pero no presentan otras peculiaridades como perfeccionismo, aburrimiento, curiosidad extrema, capacidad razonamiento, etc.).

Orientaciones después del diagnostico

  • Evitar presiones de todo tipo
  • Escucharle; la necesidad de expresar lo que siente y lo que quiere es mas destacada en estos casos.
  • Entender que quiere saber mucho mas.
  • Jugar con juegos de agilidad mental o memoria, otros juegos les aburren.
  • Poner límites a sus conductas que no sean adecuadas.
  • Déjese aconsejar por especialistas