3 pasos para aprender a soltar tus emociones tóxicas

Bernardo Stamateas, autor del libro, «Emociones tóxicas; como sanar el daño emocional y ser libres para tener paz interior», nos habla de 15 emociones negativas que nuestro cerebro genera inconcientemente y que nos produce no poder vivir libres y en paz.

  1. La ansiedad tóxica.
  2. La insatisfacción crónica.
  3. La angustia tóxica.
  4. El apego mal gestionado.
  5. El enojo.
  6. La envidia
  7. El miedo tóxico.
  8. La frustración
  9. La vergüenza tóxica
  10. La depresión
  11. El duelo mal llevado
  12. El llanto mal gestionado
  13. La culpa interminable
  14. El rechazo
  15. Los celos

Si sientes alguna de estas emociones tóxicas, es muy probable que no puedas conseguir un bienestar emocional y  una paz interior traducida a tranquilidad. Por ello te aconsejo que hagas estos pasos para poder conseguir tan deseado bienestar emocional.

Aquí van los 3 consejos más importantes para que aprendas y a la vez mejores:

  • Identifica la fuente de tus emociones tóxicas: cuando, quien, donde, porqué….Ríete de tus errores y de tus emociones tóxicas, quédate con eso: son pasajeras. Una de las causas de estas emociones es no saber perdonarte sin seguir adelante. Aprenderlo te aportará muchísimo.
  • Rodéate de personas positivas y que te aporten bienestar, de lo contrario entrarás en un bucle. Y además que generen pensamientos positivos que puedas adquirir. Además, has de aprender a hablar en positivo.
  • Aprende a resolver por ti mismo tus propios conflictos, no busques soluciones fuera de tu interior. Céntrate en lo que has conseguido hasta este momento y jamás te des por vencido.

Juegas con tu hijo lo suficiente?

  • Porqué le hablas así?
  • No lo castigues
  • Da igual que no recoja

Estas son las iniciales para empezar una discusión de pareja, que al fin y al cabo lo único que nos comporta es malestar con la pareja, porque mientras discutimos, el niño escucha, interioriza y aprendre a hacer lo mismo.

Los padres hemos de comunicarnos, en TODO. En las actividades de nuestros hijos, en las actuaciones que emprendemos son necesarias unas pautas de comunicación y paralelismo que nos guíen para proseguir con la crianza de los hijos pero también con la educación y criterios de orden y rigideza delante las acciones que se han iniciado.

Es importante tener unos minutos al dia para hablar, para acordar temas, para discutir i no tener problemas en un futuro y menos delante de nuestros hijos.

Escoge unos minutos al día, para hablar con la pareja, para pactar temas referentes a los niños, para decidir, para opinar…. pero sobretodo no desautorices a tu pareja delante de nadie, y de los niños menos, eso solo acarrea descontrol en la relación paterno-filial y sobretodo un cúmulo de rabia por el ridículo pasado. Para prevenir todos estos problemas emocionales que perjudican a todos los miembros del hogar es vital hablar y llegar a acuerdos.

 

El juego entre padres e hijos hace a los niños más felices, imaginativos y tolerantes. Los niños que juegan con sus padres tienen también más éxito en la escuela, según los expertos.

 1. Jugar con los hijos no significa perder el tiempo.

El juego familiar constituye un escenario de comprensión y comunicación ideal que potencia el aprendizaje espontáneo en los niños.

 

 2. Fomenta la autoestima y las relaciones interfamiliares.

El juego familiar representa un contexto único para la interacción entre padres e hijos, que promueve el aprendizaje y la autoestima tanto en los padres como en los hijos.

3. Jugar con los padres infunde seguridad al niño.

La vivencia de apegos afectivos positivos y seguros con los padres que potencia el juego familiar facilita el intercambio de experiencias y aporta tranquilidad y confianza a los niños.

4. Promueve las habilidades socioemocionales.

La familia es el contexto de desarrollo y realización personal idóneo para que el niño desarrolle una imagen de sí mismo y del mundo que le envuelve. Las interacciones que se dan en el juego familiar potencian las relaciones sociales (afecto, comprensión y adquisición de reglas sociales y lingüísticas) y crean oportunidades para explorar, aprender y refinar habilidades sociales.

5. Permite más autocontrol emocional.

El juego compartido pone en práctica las emociones de los niños. A través de estos intercambios los niños aprenden a influir en los otros, a regular sus emociones, a tener más control emocional y a reconocer las señales afectivas y emociones ajenas.

6. Fomenta la creatividad infantil y el éxito escolar

El juego familiar estimula la imaginación de los niños ya que el ambiente que establecen las interacciones padres-hijos favorecen la experiencia vital del niño y permiten relacionarse creativamente en su relación con el mundo real lo que, posteriormente, le permitirá acceder a la vida cultural. Además, los niños con más imaginación son menos agresivos, más tolerantes y tienen mayor éxito en las tareas escolares.

7. Promueve la popularidad y la competencia social.

Los niños que muestran afectos positivos en las interacciones con sus padres son valorados como más populares frente a los que muestran emociones negativas.

8. Favorece la atención del niño.

El juego interactivo padres-hijos promueve la capacidad de concentración y atención entre los pequeños.

9. Potencia la actividad infantil

Compartir tiempo de juego con los hijos permite pasar de la pasividad a la actividad. El juego familiar convierte las experiencias sociales pasivas en situaciones activas y placenteras y elimina los sentimientos negativos asociados.

10. Promueve la felicidad.

Los padres que más se implican en el juego de sus hijos tienen muchas más probabilidades de criar un hijo feliz.

No me gusta el maestro de mi hijo

Los niños pasan de media 3 horas al día con los padres, haciendo actividades más lúdicas que en la escuela.

Los maestros pasan unas 5 horas al día con nuestros hijos haciendo actividades de aprendizaje.

Si sumamos todas las horas a lo largo del mes, veremos la cantidad de horas que los niños pasan al lado de sus profesores, y eso hace que casi los conozcan tanto como  nosotros, sus padres.

Estos días he vivido varias experiencias de pacientes muy preocupados por los temas del móvil y sobretodo por los grupos de whatsapp, donde se critica la actitud y aptitud de los maestros. Me parece tan fuerte! Entiendo como madre que hay profesores buenos y malos, igual que comprendo como docente que hay padres más aptos que otros en algunas tareas, pero criticar en grupo de whats me parece de los más nefasto. Esto es lo que queremos que aprendan de nosotros nuestros hijos?

Hemos de enseñarles que en la vida, habrá personas que no serán afines a nuestro carácter pero los hemos de guiar para que cualquier cosa la resuelva cara a cara, no en grupo para adquirir más aliados y hacer grande una pequeña tontería. En los grupos de padres/madres de whats no es sitio para compartir deberes, para criticar a los que no están, es un sitio de mejora, de relaciones más afines, de compartir momentos y dudas. Los niños saben leer, no escribáis barbaridades que ellos puedan ver e interpretar.

Acostumbremonos a hablar las cosas con los profesores, a dialogar y dar nuestra opinión. Busquemos un espacio de compartir problemas del propio niño e intentemos favorecer las relaciones con los maestros de manera que fluya también la convivencia y eduquemos para mejorar en la vida viendo la parte positiva no para criticar y opinar sobre lo desconocido o malentendido.

Pensar que lo que digamos puede influir en el estado emocional de la persona es pensar en nuestros hijos, puesto que si hablamos mal a la maestra, esta estará más triste, más apagada y repercutirá indirectamente y sin querer al clima del aula. Y de esta manera pasa lo mismo al revés, si como docentes decimos algo negativo a los padres, estos pueden interpretar mal el mensaje así que es mejor dedicar un espacio íntimo y debatir el tema hasta poder aclararlo llegando a acuerdos.

LOS MAESTROS SON ALIADOS DE LOS PADRES NO SUS ENEMIGOS!!

Mi hijo tiene mucho miedo a…

El miedo no existe en ningún lugar, excepto en nuestra mente.

El miedo es una emoción que tenemos los seres vivos, que genera incomodidad y cierto rechazo a lo desconocido. Hay miles de maneras de manifestar el miedo y a la vez miles de cosas a las que los seres vivos tenemos miedo.

En parte, el miedo es bueno, porque nos conecta con la realidad y a la vez con la fantasía, pero es una barrera muy poderosa de retirarnos ante una situación desconocida.

En la infancia hay muchos tipos de miedo, pero los que describo a continuación tienen consecuencias emocionales sino se superan, cuando la persona es adulta.

1.- Miedo a la muerte: esta sensación aparece alrededor de los 9-10 años (hay niños/as que inclusio más pequeños), dependerá de las circunstancias y del entorno de cada persona.

Si este miedo no se trata o bien no se soluciona puede llevar serios problemas como por ejemplo el hecho de necesitar a alguien siempre a su lado, de no saber vivir o estar solo/a, con lo cual, la dependencia física se convierte en dependencia emocional. A la vez, este miedo puedo conducir a tener

2.- Miedo a la soledad. 

3.- Miedo a sufrir o a sentirnos humillados: suele pasar a un porcentaje más alto de mujeres que de hombres debido a la sensibilidad innata del género humano, pero la repercusión es la misma en ambos sexos. Cuando los padres o los adultos hacemos desprecios, o gritamos, o bien no valoramos a nuestros hijos o a los niños, estos van recogiendo en su subconsciente todas estas acciones, generando en un momento determinado un seguido de presión que puedo acarrear una depresión.

Los miedos descritos pueden aparecer en algún momento determinado en la vida de cualquier persona y a cualquier edad, pero esto no quiere decir que sea un trastorno, simplemente es una evolución psicológica de cada persona condicionada a las circunstancias que esta viviendo. Puede ser un miedo pasajero que no tenga condiciones ni físicas ni psicológicas, pero si las tuviera, lo más recomendable es visitar a un profesional para que en una evaluación muy breve y nada traumática pudiera experimentarlo y a la vez solucionarlo.

Mi hijo se deja manipular por sus compañeros

Cuando observamos en nuestros hijos conductas de dependencia hacia sus compañeros, ya sea en la escuela o en la práctica de algún deporte etc, tendemos a preocuparnos. Y no es para menos. La dependencia es la falta de Seguridad, autoestima y control que todos tenemos interno y  mostramos en conductas poco positivas puesto que de ésta conducta débil, los demás pueden aprovecharse.

Pero vamos por pasos. Entra en la normalidad social y típico en cada edad que dentro de un mismo grupo de amigos se encuentre un líder, un tímido, un discreto, etc, etc, y esta causa-efecte es positiva para obtener resultados de convivencia y comunicación.

Donde los padres y profesionales vemos el problema es cuando en este grupo hay algún miembro que actúa de forma negativa y nuestro hijo se deja llevar o bien depende del criterio de este dominador y siga sus pasos obteniendo resultados emocionales muy negativos y preocupantes. En este caso, denominamos a este niño que no actúa por sus intereses y se deja llevar, como niño pasivo.

Si observamos a nuestro hijo en comportamientos pasivos, o consideramos que no está actuando como normalmente se muestra en casa y conocemos su comportamiento debemos tener en cuenta varias alarmes:

  • No hace nada por su cuenta.
  • No le gusta ir a ningún sitio solo.
  • Se muestra triste y con desinterés para todo.
  • No comunica sus sentimientos.
  • Cuenta poco o nada de fuera del hogar.

Estas señales, nos alertan que alguna cosa está pasando en su entorno, y debemos observar como actúa el y nosotros como padres actuar en consecuencia. Las actuaciones que podemos hacer antes de intervenir psicopedagogicamente serian las siguientes:

  • Hacer con el una lista de deseos y procurar que dentro de una lógica puedan cumplirse.
  • Preguntarle porque antes hacia ciertas actividades y desde un tiempo aquí no las hace.
  • Fomentar su autoestima y Seguridad en si mismo.
  • Procurar que se mantenga sereno y fuerte delante las peticiones de los demás.
  • Asegúrate que todo lo anterior está claro.

Pero sobretodo, si ves que estas actitudes perduran más de 4-5 meses, acude a un profesional para que trabaje el autoestima y la Seguridad en si mismo. Este Trabajo es la base para obtener Seguridad y éxito personal tanto en niños como en adolescentes.

 

Ante todo hemos de ver las características de los niños y de los padres de hoy:

¿Como son nuestros hijos?

  • Sensibles y perceptivos.
  • Están informados e informatizados creando dependecia hacia la tecnologia.
  • No saben esperar y pocas veces respetar.
  • Les cuesta aceptar la autoridad del adulto.
  • Buscan y necesitan explicaciones para todo.
  • Estan mal estimulados puesto que los recursos que se han enseñado no son los adecuados.

¿Como somos los padres de hoy?

  • Nos sentimos mal por el hecho de trabajar y dedicar menos horas a los niños.
  • Estamos mas informados pero tenemos más dudas.
  • En ocasiones no consideramos la jerarquia de família.
  • No nos gusta el modelo de crianza de nuestros padres/abuelos y queremos modificarlo sin bases emocionales establecidas.
  • Sentimos más inseguridades por el qué diran.
  • Muchas padres permiten que los hijos les griten y peguen (aunque sea en broma) y esto no es un juego.
  • Anteponemos las necesidades del niño respeto a las nuestras dando un papel protagonista que no procede.

Muchos no estareis de acuerdo con todas estas descripciones pero os puedo assegurar que un porcentage importante de familias sufre por estas bases denominadas poco sólidas.

Aúnque podamos ver las necesidades familiares, no hay una receta única para educar, puesto que la variedad de famílies y características personales de los niños, padres y entorno social son distintas, pero si que hay una base importante a tener en cuenta: TODOS LOS NIÑOS NECESITAN LÍMITES, DISCIPLINA, ORDEN Y RUTINAS, puesto que esto les da la Seguridad emocional que necesitan.

Debemos enseñar a los niños el respeto por ellos mismos y por los demàs, evitando que el niño consiga lo que quiera sin esfuerzo y sin reirle sus gracias cuando en realidad no hay educación.

Para conseguir un mundo mejor, hemos de insistir en poner normes en el hogar (la casa no es un hotel), hacer niños responsables y seguros. Esto solo se consigue cuando los son los padres y tienen un buen modelo. No es facil, porque nos derretimos en cualquier petición pero hay que conseguirlo porque solo así podemos ayudarles.

Bien es verdad que en ciertas edades los padres dan todo por perdido, y es por eso que cuando las normas no estan establicidas antes de los 6 años, después de esa edad es difícil poner un orden y disciplina para cambiar los roles y las costumbres, pero una alternativa muy eficaz es hacer coaching familiar. Con pocas sesiones familiares podeis liberar muchos malos hábitos y conseguir una excelente convivencia.

Todavía lleva pañal, tiene enuresis

La enuresis o incontinencia infantil es un trastorno relativamente frecuente entre niños de entorno a los 5 años. Si tu hijo tiene este problema, no te preocupes. Te damos algunos trucos para ayudar a crecer. Decimos que un niño tiene enuresis cuando se orina de forma involuntaria a una edad en la que el control de la micción, del piso, debería estar ya establecido. Sin embargo, entre los seis y los diez años es frecuente que los niños se les escape alguna vez el piso de noche, pero eso no es tener enuresis.

El problema viene, y es cuando podemos hablar de enuresis, cuando los niños mojan la cama con el sueño, por la noche o en la siesta con bastante frecuencia, por lo que esto termina afectando a la rutina del niño y de su familia. La edad para considerar la enuresis en las niñas es a los 5 años y en los niños a los 6 años. Esta diferencia entre niñas y niños se produce debido a que estos últimos maduran de forma más lenta. Lo más importante es no agobiar y, sobre todo, no agobiar a nuestro hijo, que es el primero en sentir angustia cuando se da cuenta que se hace pipí en la cama «como los niños pequeños».

Lo ideal es intentar que entienda que no pasa nada si aparece mañana mojado, pero que hay que intentar que esto no ocurra.

Estas sencillas pautas también pueden ayudar a luchar contra la enuresis :

 Evitar que el niño beba líquidos en las dos horas previas a acostarse.

 Ejercicios de entrenamiento vesical, que consisten en interrumpir el " chorro de orina " unos 10 segundos.

 Orinar antes de ir a la cama.

 Usar calzoncillos y braguitas absorbentes.


 Intentar solucionar , en la medida de lo posible , los factores psicológicos desencadenantes.

Siempre que hablamos de la evolución biológica de los niños, nos referimos a la maduración física que tienen para caminar, correr, comer-masticar, y por supuesto al control de esfínters.

Nunca aconsejo a los padres referente a este tema del control de esfinters, y en consecuencia a quitar el pañal, ya sea de día o de noche, porqué cada familia tiene sus valores y sus criterios que una, como profesional debe de respetar. Otra cosa es cuando los padres desean que el niño vaya sin pañal, ya sea porque consideran que tiene la edad o por otros motivos, y en ese caso, si que empezamos a hacer un seguimiento.

En primer lugar hay que evaluar el porque quieren que el niño vaya sin pañal, porqué lo ideal es el que niño pida hacer sus efínteres en el wc, pero en la mayoria de casos eso no sucede así con lo cual hay que evaluar todo el contexto familiar.

Hablamos de hacer un tratamiento con niños mayores de 5 años, antes de esa edad, la regulación del pañal puede producirse pero no se considera un problema o una dificultad.

Os dejo algunos consejos que podeis hacer siempre que ambos (Papá y Mamá) esteis de acuerdo:

1.- Quitarselo cuando el niño lo pida: No hace falta que sea verano o invierno, o que penseis que es immaduro y no está preparado. Pensad que a partir de los 3 años esta excusa de la madurez ya no os sirve.

2.- Nunca hacerlo de golpe: es mejor empezar durante el dia unas horas, o quitárselo a la hora que suele hacer pipí. Lo que más cuesta es por la noche puesto que el niño no controla su cuerpo a nivel fisiológico, es decir, no siente que tenga ganas de ir al baño.

3.- Los niños solos no dejan el pañal, hay que enseñarles y guiarles, a la vez que hay que decir pipi y caca por su nombre no con tabús, eso les hace sentir inseguros.

4.- Evitar hacer el proceso de quitar el pañal cuando empezeis o esteis en algun proceso de cambio y/o adaptación.

5.- Cuando más pronto empezemos a enseñarle al niño a hacer el pipi y la caca en el wc o en el orinal, más pronto querrá quitarse el pañal y podremos empezar el proceso.

Si aún con estos consejos, el niño tiene más de 5 años y no controla los esfínters, es importante llevarlo a un profesional, puesto que puede haver algún problema emocional o fisiológico que habrá que tratar para poder optimizar el proceso.

Carnots, adenoides… fuera!!

Con este artículo, no pretendo concienciar a las familias, ni a los profesionales, es meramente un opinión consecuencia de la experiencia que abarca el antes y el después de la reeducación de los pacientes que han estado intervenidos de carnots, adenoides y vegetaciones, al igual que la reducción de amígdalas.

Las adenoides, carnots o vegetaciones son los TEJIDOS que hay al final de los agujeros de la nariz. En los niños es un TEJIDO especialmente grande que impide una buena respiración y gestión de las mucosidades, generando una continuidad en las mucosas (siempre tienen mocos) y una atrofia en la voz, puesto que tienen que realizar un sobreesfuerzo en la respiración. Son unas glándulas que forman parte del sistema de defensa contra las infecciones en la infancia, que el organismo tiene situadas en la garganta. Se encuentran situadas en la parte posterior de la nariz, justamente por detrás del paladar y de la campanilla. Las vegetaciones van aumentando de tamaño, desde el nacimiento hasta aproximadamente los cuatro años, para luego ir disminuyendo hasta desaparecer en la edad adulta.

 

Porque siempre aconsejo que cuando hay estos tejidos, se acuda a un especialista y se extraigan?

Pues porque muchas veces ocasionan otitis, lo cual repercute en un dolor constante sobretodo en niños muy pequeños (entre 3 y 6 años). Es una intervención sencilla, con una reeducación corta y cuyas consecuencias son espectaculares.

Los mocos acumulados en las fosas nasales pueden pasar al oído medio por un conducto llamado trompa de Eustaquio. Para evitar que los mocos se acumulen en el oído y se infecten … podeis seguir estas premisas:
– Sonarse menudo es una buena medida de higiene que nos permitirá tener la nariz menos congestionado y que los mocos pasen menos en la oreja.
– Hacer lavados nasales con agua de mar o suero … sobre todo recomendable cuando no hacen limpio sonando y evidentemente, en los más pequeños que todavía no dominan la técnica del pañuelo.
– Inflar globos: La presión que hacemos a la vía alta en inflar globos ayuda a mejorar el funcionamiento de la trompa de Eustaquio … y además con los niños mayores puede ser bien divertido!

Es importante siempre acudir  a un especialista para que aconseje lo mejor para cada caso, pero cuando hay algo en el cuerpo que no procede y que perjudica es mejor sacarlo fuera. Una vez se han extraído, hay casos en los que requiere una intervención logopédica y casos que no es necesario puesto, dependerá de cada caso. Sea como sea, es importante acudir a un logopeda para escuchar la mejora de su voz y poder realizar algunos ejercicios de reeducación.