Hacer puzles en familia; unión y juego a partes iguales.

Hacer un rompecabezas es mucho más que construir un dibujo y enmarcarlo o volverlo a empezar de nuevo. Realizar y construir un rompecabezas es un hábito psicomotriz que se realiza a partir de la manipulación de las piezas y la habilidad para lograr un objetivo a corto plazo.
Sirve también para captar la atención y la concentración de los niños. También para hacer una actividad juntos adultos y niños y pasar un rato divertido y llena de aprendizajes con sus hijos. Jugar  a ordenar sus piezas, hacen que los niños se fijen en ellas, las observen y analicen comparándolas con el resto para ver dónde encajan según su forma, color, dibujo… Hacen un juego de abstracción, de predicción…

Si no tienen delante el modelo que han de construir, los puzzles ejercitan la memoria visual del niño, puesto que tienen que recordar cómo era el dibujo que ahora tienen que recomponer, aunque para los más pequeños es muy importante tener un modelo las primeras veces puesto que les va a ayudar a adquirir más seguridad.

También está demostrado que los puzzles potencian las habilidades espaciales y matemáticas, mejora la inteligencia visoespacial o la habilidad de pensar y percibir el mundo en imágenes, lo cual es un importante predictor del desarrollo de capacidades para la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.

Construir un puzzle exige lógica y cierto desarrollo psicomotriz, por lo que los más pequeños aún no están preparados, pero sí podemos darles piezas grandes que encajen y que vayan probando… Con ellos podemos jugar a construir sus primeros puzzles, y a los mayorcitos también les gustará jugar en familia.