Mamá, ¡quiérete!

Si eres mamá, si te faltan horas al día, si tus visitas al baño son con compañía, si te has sentido o te sientes cansada, sigue leyendo porque vas a terminar mejor de lo que estás.

Ser mamá agota, cansa, consume… y seguro que alguna afortunada dirá todo lo contrario y te expondrá que su papel y su vida como madre es de color de rosa, pues felicitala!!!! y de paso que te cuente como lo hace, como vive, invítala a que nos cuente su secreto.

Y no digo que ser madre no limite entre el estrés y la felicidad pero necesitamos rutinas que nos dejen dormir y comer con un poco de tranquilidad porque si tu fallas todo falla, si tu no estás bien, nada estará bien, por eso lo mejor es buscar un momento para compartir, para salir, para distraerte, para estar sola o relacionarte, en fin como tu quieras, todo esto es necesario para la salud emocional.

En otras generaciones, la mujer se olvidava de ella misma, para dedicar su tiempo y su dedicación al cuidado del hogar, de sus hijos y su marido, pero no podemos continuar de esta forma, necesitamos encontrar actividades que nos ayuden a tener nuestro espacio, nuestra vitalidad, energía y felicidad.

Reunirte con gente que no esta el mundo infantil es positivo, porque así no habláis de los hijos, pero es muy Bueno realitizar actividades en solitario, si tu sola, porque es tu momento, no compartes y te de dedicas a ti. Es ideal dedicarte unas horas a la semana, o al mes, aprovechando para hacer tus hobbies, te aseguro que cuando regreses la primera vez tendrás una sensación horrible, pero si le coges práctica cuando vuelvas al reencuentro de tus hijos y pareja el estado de relax y satisfacción que habrás adquirido borrará todo lo que tengas que hacer.

Pruebalo, acostumbrate a dedicarte más horas, porque tu bienestar emocional es proporcional al que van a recibir tus hijos y tu família.

Los niños necesitan a las madres, porqué son el pilar de su estado emocional, e influyen directamente en las emociones del propio niño. Observa a una mamá triste y seguro que sus hijos también lo están.

No es fácil estar a la altura de todo lo que conlleva ir delante de las tareas del hogar, de la educación, de muchas tareas ocultas que cada una sabemos y que en muchas ocasiones llevamos en silencio y no nos sentimos valorades. Está claro que los padres también realizan infinidad de tareas, pero aún, en el siglo que vivimos, la mujer es la que muchas veces va delante de las riendas del hogar sea de la manera que sea y eso conlleva un desgaste, tanto físico como psicológico.

Siempre he considerado que las mujeres merecemos un monumento cada una de nosotras, pero ahora que soy madre más aún. Tenemos un papel muy difícil en la Sociedad y a la vez muy importante y destacado que hace que nos hagamos de sentir siempre al pie del cañón y siendo perfectas. Pero esta filosofía ha de cambiar. Somos nosotras las que debemos imponer otro modelo, aprendiendo a delegar y hacer que nuestros hijos sean responsables y consecuentes con sus actos y su edad.

Poco a poco la mentalidad va cambiando pero aún hay familias donde la falta de la mujer perjudica en la educación de los hijos y en todo lo enmarcado en el hogar.

Considero la mentalidad de la mujer, imprescindible para esta Sociedad y sobretodo valuosa por su labor como madre y como pareja y esto se tiene que valorar. Empezando por modificar el permiso de maternidad, ridículo actualmente en 4 meses, y muchas más cosas que podríamos reivindicar.

Hoy es nuestro día, y así lo voy a celebrar, ejerciendo mi papel de madre, de esposa, de trabajadora, de ama de casa, de organizadora y ya cuando todas estas tareas las tenga cumplidas, voy a pensar en mi e intentar evitar pensar en lo pendiente en lo que queda por hacer o lo que debo hacer mañana. Es mi momento y lo destino como y con quien quiero, porque me lo merezco,