A petición de muchos padres preocupados por la lectura de sus hijos, destaco este post como muy importante ya que en estas fechas aún podemos trabajar para que el niño tenga una lectura fluida para su edad y el curso que realiza.

Para saber si tu hijo lee las palabras adecuadas  para cada curso, anoto a continuación la cantidad de palabras que deberia leer en un minuto. Ten presente que hay una metodologia determinada para realizar dicha prueba y que las cantidades anotades más abajo se contemplan para que las lea en Junio.

  • Finals de 1r nivell de primària: 40 paraules/minut.
  • Finals de 2n nivell de primària: 70 paraules/minut.
  • Finals de 3r nivell de primària: 100 paraules/minut.
  • Finals de 4t nivell de primària: 120 paraules/minut.
  • Finals de 5è nivell de primària: 140 paraules/minut.
  • Finals de 6è nivell de primària: 160 paraules/minut.

Esta prueba la hacemos en la consulta puesto que como comentava, la metodologia para pasar dicha prueba tiene una mecànica establecida que contempla; las palabras que pronuncia incorrectamente, los errores gramaticales, las pausas, y por último para ser más completa observamos la comprensión lectora. En esta prueba obtenemos mucha información que diagnòstica en muchos casos problemas y dificultades de aprendizaje.

Una vez hecha esta prueba y observando los resultados, realizamos un informe para la familia donde describimos el enfoque metodológico para que mejore en su nivel de lectura y en su rendimiento escolar referido a la comprensión que abarca tanto las áreas de lengua como las matemáticas y conocimiento del medio porqué son asignaturas donde la comprensión, la velocidad lectora y la ejecución influyen en los aprobados académicos.

CONSEJOS PARA AYUDAR A LO NIÑOS Y NIÑAS A APRENDER A LEER O A MEJORAR SU LECTURA.
En una buena lectura cuenta: la entonación y puntuación, la correcta decodificación, la velocidad lectora, la comprensión.
1. Hay que ir sin prisas y hacerles sentir importantes. Les estamos dando nuestra atención al escuchar sus lecturas. Nunca transmitir la sensación de que estamos valorando o juzgando, solo estamos disfrutando juntos del momento de la lectura. La lectura va unida a la diversión, al entretenimiento. Lo más importante es que él marque su propio ritmo y se divierta mientras aprende a leer.
2. Muestre cómo se leen para mejorar la entonación. Podemos repetir una frase incluso exagerando la entonación y puntuación (haga sonidos de animales y voces divertidas, ¡sin vergüenza!) o podemos explicar diciendo por ejemplo: “Cuando hablamos, por lo general hacemos pausas al final de las oraciones. Al escribir lo hacemos usando un punto.”
3. El niño/a puede hacer correr el dedo a lo largo de las palabras a medida que las vas leyendo o no hacerlo. En lo casos en los que hay más dificultad o vemos que el niño/a se ha perdido mucho podemos ser nosotros los que marquemos.
4. Si el niño pide ayuda con una palabra, explíquele rápidamente el significado para que no pierda el hilo de la historia.
5. No le fuerce a decir una palabra si tropieza, a menos que él mismo insista en hacerlo. Si sustituye una palabra por otra mientras está leyendo, observe si tiene sentido. Si por ejemplo utiliza la palabra “perrito” en vez de “cachorro”, el resultado es el mismo, no se pare para corregirle. Si por el contrario utiliza una palabra que no tiene sentido, por ejemplo “bruja” por “burbuja”, pídale que lea otra vez la frase porque no está seguro de haber entendido bien lo que ha leído.
6. Sobre todo, ¡asegúrese de felicitarlo por los progresos! ¡Usted es su referente más importante en ese momento! La alabanza y el apoyo que le da mientras él aprende a leer le ayudarán aún más a disfrutar de la lectura y del aprendizaje.
7. Al final de la lectura hágale preguntas sencillas sobre lo que ha leído. Si no sabe contestar puede indicarle que lea de nuevo el párrafo donde se encuentra la respuesta para que así vaya respondiendo y comprendiendo mejor.
8. Es importante incrementar la velocidad de la lectura, pero teniendo en mente la necesidad de comprender. Leer rápido con la convicción de que si leemos más rápido, podemos comprenderlo mejor. La velocidad se consigue con la práctica.