Mi hijo tiene mucho miedo a…

El miedo no existe en ningún lugar, excepto en nuestra mente.

El miedo es una emoción que tenemos los seres vivos, que genera incomodidad y cierto rechazo a lo desconocido. Hay miles de maneras de manifestar el miedo y a la vez miles de cosas a las que los seres vivos tenemos miedo.

En parte, el miedo es bueno, porque nos conecta con la realidad y a la vez con la fantasía, pero es una barrera muy poderosa de retirarnos ante una situación desconocida.

En la infancia hay muchos tipos de miedo, pero los que describo a continuación tienen consecuencias emocionales sino se superan, cuando la persona es adulta.

1.- Miedo a la muerte: esta sensación aparece alrededor de los 9-10 años (hay niños/as que inclusio más pequeños), dependerá de las circunstancias y del entorno de cada persona.

Si este miedo no se trata o bien no se soluciona puede llevar serios problemas como por ejemplo el hecho de necesitar a alguien siempre a su lado, de no saber vivir o estar solo/a, con lo cual, la dependencia física se convierte en dependencia emocional. A la vez, este miedo puedo conducir a tener

2.- Miedo a la soledad. 

3.- Miedo a sufrir o a sentirnos humillados: suele pasar a un porcentaje más alto de mujeres que de hombres debido a la sensibilidad innata del género humano, pero la repercusión es la misma en ambos sexos. Cuando los padres o los adultos hacemos desprecios, o gritamos, o bien no valoramos a nuestros hijos o a los niños, estos van recogiendo en su subconsciente todas estas acciones, generando en un momento determinado un seguido de presión que puedo acarrear una depresión.

Los miedos descritos pueden aparecer en algún momento determinado en la vida de cualquier persona y a cualquier edad, pero esto no quiere decir que sea un trastorno, simplemente es una evolución psicológica de cada persona condicionada a las circunstancias que esta viviendo. Puede ser un miedo pasajero que no tenga condiciones ni físicas ni psicológicas, pero si las tuviera, lo más recomendable es visitar a un profesional para que en una evaluación muy breve y nada traumática pudiera experimentarlo y a la vez solucionarlo.