¿Replanteando tu vida?

Cuando atravesamos por momentos difíciles, la vuelta a la «calma» arrastra reflexiones y planteamientos que quizá nunca hubiésemos imaginado. Suele pasar después de un proceso de duelo (no solo de muerte) o de divorcio o de situaciones cambiantes y drásticas que llegan a transformar nuestra vida.

En algunas ocasiones es simplemente que en nuestro interior se despierta un malestar emocional, una disconformidad en algo o hacia alguien que nos indica que no estamos bien y que de alguna y otra manera debemos cambiar, eliminar o modificar aquello para poder mejorar la situación.

Cuando alguien se replantea su vida, está intentado cambiar algo que ya existe, no se trata de construirlo sino de cambiarlo para un fin distinto al que actualmente hay. No es fácil. Ningun cambio lo es. Conlleva salir de nuestra zona de confort y estos actos nunca son amenos, siempre implican perder algo para ganar algo mejor, sin duda.

En los momentos que algo en tu vida sientes que no funciona o no te satisface como crees, mereces o necesitas, hay que:

  • Hacer un STOP: para para analizar y valorar.
  • Buscar objetivos: saber qué queremos conseguir.
  • Tener puntos de vista constructivos: saber a quién podemos pedir opinión y exponer nuestros pensamientos sin ser juzgados gratuitamente.
  • Actuar de manera prudente: pensar en las consecuencias de lo que queremos modificar.

Y por otro lado, cuando nos estamos replanteando algo de nuestra vida, nunca debemos:

  • Dejarnos llevar: actuar con impulsividad, sin meditar ni analizar nos puede llevar a cometer errores innecesarios.
  • Pensar en los demás: anclarnos en el miedo y al temor al qué dirán.
  • Evitar cambiar por m