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¿Te exiges demansiado? Consejos para mejorar tu exigencia

Muchos de los problemas de autoestima derivan de la exigencia que nos tenemos a nosotros mismos. Queremos llegar a todo y la mayoría de veces “quedar bien” sin tener en cuenta las consecuencias que a nosotros mismos nos comporta.

La suma de dichas consecuencias da como resultado el estrés, la ansiedad, la exigencia y la frustación hacia nosotros mismos, muchas veces derivada de los demás. A pesar de ello, no debemos dar al “culpa” a los demás, es en nosotros y en nuestro comportamiento donde debe prevaler el valor y la aceptación de nuestras actuaciones.

 

¿Como puedes saber si te estás exigiendo demasiado?

  • Quieres abarcarlo todo.
  • No sabes o no quieres delegar.
  • Gestionas incorrectamente el fracaso.
  • Te preocupa el que dirán.
  • Ves imposible aprender a decir NO.
  • Te enfadas cuando algo no te sale bien.
  • Piensas que la situación puede contingo.
  • Pasas más tiempo en el trabajo que con tu familia/amigos.

Cuando la mayoria de estas afirmaciones las cumples, debes hacer un planteamiento de tus actividades, tus exigencias hacia tu mismo y generar actividades que puedas derivar y delegar a los demás. Piensa que no eres imprescindible pero si necesari@ así que te animo a que sigas leyendo.

Que puedes hacer para empezar…

  1. Afronta los problemas sin demorarte.
  2. No sumes actividades, resta responsabilidades.
  3. Aprende cuando te equivoques: aprende de los errores.
  4. Disfruta del momento, del presente, de lo que tienes.
  5. Practica nuevas estrategias para ti.
  6. Pide ayuda a un profesional si ves que no puedes tu sol@.
  7. Date permisos más a menudo.
  8. Tiempo de calidad para ti; ¿lo tienes?
  9. Acepta tu cuerpo: cuídate.
  10. No dependas de nadie para ser feliz.