¿Vivo con un maltratador psicológico?

Ana tenia 39 años cuando acudió a mi consulta. Vi a una mujer preciosa, humilde, con varias carreras, un buen trabajo, dos hijos y una mochila cargada de buenos y malos momentos, a la vez que vivencias.  Se mostraba fuerte, con un argumento sólido y muy segura de si misma.

A la primera sesión me di cuenta que su mayor problema era el maltrato psicológico de su pareja. No era un comportamiento ni una definición  que ella identificaba, sino que ella misma había normalizado y de la cual no quería darse cuenta.

Cuando se lo comenté, quiso dejar la terapia conmigo, y una vez más, me demostraba con su negación y actitud, el miedo que tenía a su pareja. Pánico a abrir los ojos para ver con quien se había casado. El padre de sus dos hijos.

Pasaron un par de semanas hasta que Ana no vino de nuevo a verme. Lo primero que me pidió fue que le describiera el perfil de un maltratador psicológico. Quería saber como se comportaban que hacían y cómo actuaban  a la vez que cómo hacían sentir a la víctima.

Le conté que no todos los maltratadores se muestran igual, y que jamás actúan así por casualidad, sino que uno de los motivos por los que  los maltratadores maltratan es cuando se sienten inferiores emocionalmente de seres superiores emocionalmente, es decir, cuando estan con una pareja en diferentes niveles culturales, sociales, académicos y/o económicos.

Aquí os dejo algunos de los rasgos de los MALTRATADORES PSICOLÓGICOS

En la sesión, analizamos cada una de las actitudes para que pudiera identificar y relacionar en qué momentos o situaciones se llevaban a cabo estos comportamientos. En el artículo vamos a describir un poco cada una de ellas para que podáis reconocer, a nivel personal, lo mismo que le pasó a Ana.

  • Encantadores al principio de la relación: Se muestran súper amables, educados, enamoran a todo el mundo para hacer quedar de «mala» a la víctima.
  • Intolerantes: Al tener muchos prejuicios no toleran las opiniones de los demás. Cuando la víctima opina y al maltratador no le gusta, frena la conversación, llevando a la manipulación de la misma y tener actitud de dictador y dominante.
  • Chantajistas: utilizan el chantaje emocional, castigan con el silencio, con malas miradas, con la ignorancia. Esto produce una provocación y desorden emocional que lleva a actuaciones no deseadas, pero que el maltratador podrá utilizar a su favor, sin reconocer que él ha provocado la situación y la reacción.
  • Autoritarios y rígidos:  se muestran agresivos verbalmente (con el tono y con la poca vocalización de las palabras). Necesitan constantemente imponer y jamás cambian de opinión. Nunca reconoceran que manda y que su única verdad es la que van a imponer por encima de todo, aunque hagan daño a la víctima.
  • Critican sin hacer autocritica: Tienen su autoestima tan baja y su complejo de inferioridad tan acentuado que siempre critican la actitud de la víctima y aunque ellos hagan lo mismo, jamás lo van a reconocer, porqué su capacidad e inteligencia emocional es escasa.
  • Crueldad e insensibilidad: Son crueles. Buscan hacer daño para fortalecer su ego. Cuando más hundida ven a la víctima más se acomodan a la situación y su ego crece y crece, creyendo, que han ganado la partida. A la vez que actúan con crueldad, son insensibles, aunque la víctima esté llorando, siguen y siguen sin parar. Nunca encuentran (porqué no buscan ni piensan) el momento adecuado para poder argumentar, lo sueltan, sin más, sin dolor.
  • Se ofenden pero ofenden: Cuando intentas dialogar o expresar tu sentir con una persona maltratadora psicológicamente, se ofende, no les gusta, se cierran en banda y pueden dar por finalizada la conversación, negarlo, buscar excusas e incluso decirte que estás loca o que estás mal, cuando ellos mismos han provocado la situación o el sentimiento. Evidentemente eso ofende, y ellos son expertos en ofender y hacer daño.
  • Jamás se arrepienten de lo que hacen o dicen: Igual dicen que sí, pero en el fondo, no se arrepienten porqué su ego es tan grande que no les deja «rebajarse» ni «reconducir» su comportamiento. Podrás notar que se arrepienten, cuando jamás vuelven a hacer o decir lo que te hacen o dicen. Mientras, no hay un arrepentimiento, nunca, no te dejes engañar.
  • Piden y exigen un perdón: Suelen pedir perdón de la misma manera que van al baño, es decir, de forma espontánea, aunque no lo sientan. Lo hacen para volver a generar confianza y quedarse con la conciencia tranquila. Tienen como excusa «ya te pedí perdón». Lo piden pero no lo sienten. En cambio lo exigen, puesto que lo primero que suelen decir, es «pídeme perdón como mínimo» para limpiar la imagen y poder alimentar de nuevo a su ego. Sin el perdón, es como que todavía domina el orgullo.
  • Prometen pero no cambian: Cuando la víctima está harta y actúa de forma contundente, vienen las promesas ficticias, el falso y precipitado perdón, las mil y una cosas que van a cambiar… pero no cambian. Las personas que maltratan psicológicamente, sin una terapia jamás van a cambiar, puesto que es necesario ordenar sus valores, principios y prejuicios.
  • No tienen control emocional: Su forma dictatorial de actuar, hablar e imponer, parece que dominan la situación y quieren tener todo bajo control, puesto que su inseguridad les hace estar en alerta. En el fono son personas sensibles en si mismas pero al no controlar sus emociones, ni tan solo dominarlas, hace que pierdan el control tanto de sus palabras como de sus actuaciones, sobre todo a nivel emocional.
  • Necesidad de controlar y sentirse superiores: Tienen la necesidad de sentirse imprescindibles, le gusta que su víctima le necesite y le pida ayuda. De esta manera tiene el control y puede manipular parte de las acciones de la víctima. Tenerlo todo bajo control les da una falsa seguridad y una creencia equivocada de lo que realmente es el amor o es amar a alguien. Además tienen la necesidad de sentirse superiores, o de dominar y controlar la relación, la situación y su escasa vida emocional. En el fondo no controlan nada y se quedan totalmente solos.
  • Mentirosos y manipuladores de la verdad: Siempre se están justificando, excusando o manipulando las cosas. Cuando les comentas algo que han hecho que no te gusta, pueden manipular tanto la conversación que puedes acabar sintiéndote culpable por algo que no sabes ni de dónde te sale. Es su fin, desconcentrarte para después dominarte.
  • No tienen empatía: La capacidad de ponerse en el lugar de la víctima es nula. Igual en algún momento de la relación si lo han intentado pero no es lo habitual y común, pues su opinión y su sentir es el que tienen que ser y así lo imponen y lo exigen.

 

Si en algún momento has coincidido con alguien que tenga esas características o bien que te haya hecho sentir tan miserable como se sentía Ana, huye, vete de su lado. En ocasiones no es fácil, pero si puedes hazlo.

Ana finalmente optó por la terapia individual y posteriormente en pareja. Analizaron y sanaron la relación, moderando los comportamientos de ambos y reconduciendo acciones tales como el autocontrol, el amorpropio y los valores junto con los prejuicios referentes al respeto y al amor.

La realidad es que la mayoría de personas que conviven con un maltratador psicológico han desencadenado una dependencia emocional que les produce miedo en varios aspectos: a la soledad, a no dejar la relación por los hijos, por el qué dirán, por la família, por la gente, por el dinero….. y la verdad es que es comprensible y hay varias maneras de poder intervenir: se puede hacer terapia individual o terapia de pareja.

Siempre digo que abrir los ojos y ser consciente que has estado con una persona que te hace daño es muy duro, pero se puede trabajar para que ambos miembros de la pareja juntos o separados tengan una relación sana, tanto con ellos mismos como con los demás.

Deseo haberte ayudado y si tenias dudas haberlas aclarado.

Un abrazo

Tati